En el segundo trimestre de 2025, El Salvador registró la tasa más alta de crecimiento en el sector construcción en los últimos cuatro años (33.9%). Por su parte, OPAMSS logró la cifra histórica de $5,000 millones en liberación de proyectos de construcción y confirma el dinamismo del sector. Lo anterior se tradujo en que OPAMSS aprobó 205 permisos de construcción entre enero y agosto de 2025 en 17 de los 28 distritos bajo su competencia. De esos permisos, 41% se concentraron en San Salvador. Ante esto surge la primera pregunta, ¿Deberíamos seguir reforzando la primacía capitalina o promover un dinamismo más equilibrado en temas de desarrollo económico a nivel nacional?
Al profundizar en este 41% de permisos, encontramos que la construcción aprobada es del tipo condominio habitacional mixto y en altura, y está concentrada en 4 colonias: Escalón (13), San Benito (5), San Francisco/Lomas (7) y La Mascota (3), las que acumulan el 78% de los proyectos vigentes. Lo anterior representa aproximadamente 9,200 habitantes adicionales en la zona, quienes demandaran servicios y recursos, entre ellos movilidad vial (solo en Escalón donde se concentran 13 proyectos y 698 unidades donde habrá recargas sobre un mismo polígono de calles entre 7a/9a/13a Calle Pte. y avenidas 85, 87, 89, 105; donde ya existe un stock denso representado por: Torre Futura, Torre Roble, Avante, Skala, Torre 105, etc). Entonces, ¿Qué implicaciones tiene esto para el territorio? ¿Cómo estamos abordando la inminente saturación de calles que ya tienen un flujo vehicular alto en horas pico? ¿Qué hay de los servicios públicos y espacios de esparcimiento en la zona? ¿Están preparados estos espacios y servicios para ese crecimiento concentrado? ¿Qué pasa si no planificamos con anticipación o de forma reactiva la sostenibilidad de las condiciones de vida digna en esta zona de San Salvador? Para el análisis nos centraremos en el impacto vial fruto del auge de la construcción y de su concentración en esta zona de San Salvador.
Es imperante que desde OPAMSS podamos exigir estudios de impacto vial de los corredores que se ven afectados al aprobar permisos de construcción habitacional. Adicional, desde el punto de vista de la planificación territorial, permanecer pasivos ante esta realidad implica afectar la calidad de vida de las personas que invertirán horas de tráfico adicionales para llegar a sus lugares de destino por la saturación vial. Entonces, ¿Cómo podemos mitigar o solventar este problema considerando que históricamente nuestras avenidas y corredores principales no fueron diseñados con el ojo crítico de la planificación y expansión habitacional y concentración demográfica? ¿Qué alternativa innovadora tenemos para poder abordar esta problemática?
Una de ellas puede verse desde el ámbito la tecnológico, a partir de la colaboración con entidades privadas, en cuanto horarios diferenciados y planificación vial, con lo que se podrá mitigar y, en algunos casos, erradicar la saturación vial. ¿En qué consiste esta propuesta? Actualmente en El Salvador existen más de seis millones de dispositivos celulares a nivel nacional. Todos estos dispositivos móviles generan interacciones con las radio bases que permiten la comunicación celular a nivel nacional a diario. Estas transacciones anonimizadas que pasan por la infraestructura de los operadores de telecomunicaciones privados (Tigo, CLARO, etc.) permiten conocer patrones actualizados y cambiantes del flujo de movilidad vial desde los sitios de residencia hacia los sitios de trabajo, esparcimiento, etc (desde la gestión pública con MOP/VMT esto no es posible tenerlo de forma actualizada o dinámica porque para ello deben hacer encuestas o censos que solo muestran una foto en el tiempo de ese momento en temas de movilidad). Adicionalmente, se puede aplicar herramientas como machine learning e IA para poder predecir y automatizar patrones de movilidad y planificar a futuro. Entonces, ¿Qué lograríamos y cómo lo lograríamos? 