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Desnutrición, un problema estructural

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14/12/2020
Santos Sigüenza Aragón  

Fuente: La Nutrición y la energía de los alimentos. https://www.webscolar.com/comparacion-de-nutricion-versus-desnutricion

La nutrición es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y los líquidos necesarios para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de sus funciones vitales. La desnutrición es un estado patológico caracterizado por la falta de aporte adecuado de energía y/o de nutrientes acordes con las necesidades biológicas del organismo, que produce un estado catabólico, sistémico y potencialmente reversible. La asimilación deficiente de alimentos por el organismo, conduce a un estado patológico de distintos grados de seriedad, de distintas manifestaciones clínicas, puede inducir retrasos en el crecimiento físico y cognitivo y hace más vulnerable a enfermedades infecciosas, los déficits de micronutrientes pueden causar enfermedades graves y discapacidades físicas, incluyendo anemia, retraso mental, ceguera y defectos congénitos de la columna vertebral y del cerebro.

La desnutrición es parte de un término más amplio, de acuerdo a la OMS: el término malnutrición abarca dos grupos amplios de afecciones. Uno es la «desnutrición» —que comprende el retraso del crecimiento (estatura inferior a la que corresponde a la edad), la emaciación (peso inferior al que corresponde a la estatura), la insuficiencia ponderal (peso inferior al que corresponde a la edad) y las carencias o insuficiencias de micronutrientes (falta de vitaminas y minerales importantes). El otro es el del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles relacionadas con el régimen alimentario (cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, diabetes y cánceres) (Organización Mundial de la Salud, OMS, 2016)    .

Casi la mitad de la población de América Latina y el Caribe sufre una o más formas de malnutrición: 39 millones de personas viven con hambre, 5 millones de niños con retraso de crecimiento, 38 millones de mujeres en edad fértil padecen anemia, 151 millones tienen sobrepeso y 105 millones obesidad, todos ellos son víctimas de un sistema alimentario que está roto y no permite desarrollarnos y vivir plenamente, y que afecta especialmente a los sectores más pobres, a las mujeres, a los indígenas, a los afro-descendientes y a la población rural. (JULIO A. BERDEGUÉ, 2018)

El hambre es una de las principales causas de los movimientos forzosos de personas, además de los conflictos armados, el cambio climático y las restricciones de acceso al trabajo y a las tierras, los determinantes principales de nuestra nutrición se pueden encontrar en los condicionamientos socioeconómicos, en las posibilidades de acceso a los componentes alimentarios que vienen marcadas por la disponibilidad ecológica, geográfica y económica, de recursos variados.

Múltiples factores marcan la dimensión social del comportamiento alimentario. Al margen de los condicionantes socioeconómicos (poder adquisitivo, accesibilidad a los productos, el propio sistema productivo, etc.) podemos destacar los condicionantes socio-afectivos (la convivencia familiar, las amistades, los/as compañeros/as y las redes sociales), los condicionantes socio-laborales (horarios de trabajo, comidas de negocios, congresos y reuniones, etc.), y los condicionantes psicosociales (necesidades de seguridad, equilibrio y bienestar, necesidades de hospitalidad y de estima social, etc.). Asimismo podríamos considerar los condicionantes publicitarios; la combinación publicitaria de formas, colores, olores y sabores de los alimentos con música y actitudes vitales de distinto tipo conforma y configura diferentes hábitos alimentarios y de consumo. Y es fácil constatar que el atractivo psicológico y social de los alimentos impulsado por las modas con frecuencia no guarda relación con su calidad nutritiva. (D. Jiménez-Benítez, A. Rodríguez-Martín, R. Jiménez-Rodríguez; Red de Malnutrición en Iberoamérica del Programa de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, Madrid 2010)

La desnutrición es un problema estructural que demanda una acción política decidida, el hambre es un problema político y como tal ha de abordarse.  Es necesario construir un sistema alimentario inclusivo y sostenible. Se hace imprescindible una reforma profunda que contemple, entre otras cosas, la educación nutricional tanto en las escuelas como de los consumidores, la regulación de determinados productos ultra-procesados e insanos así como de su publicidad, y la revisión del sistema de precios, incentivos y fiscalidad para estimular una alimentación más sana; nos encontramos en un momento de inflexión que hace necesaria la transformación de los sistemas alimentarios, cambios en los marcos legales y reformas en los sistemas de comercio, garantizar el acceso a los alimentos, reforzar las campañas de sensibilización, la educación nutricional, promover la venta de alimentos frescos, regular los alimentos procesados, adecuar las políticas fiscales, restringir determinadas publicidades y fortalecer la salud preventiva.

Se trata también de una situación de seguridad alimentaria, se debe tratar una ley de Emergencia Alimentaria, como también el desarrollo de programas de acompañamiento mucho más singular y cercano a las familias y que incluya un seguimiento. Hay una doble vulnerabilidad, por un lado la situación sanitaria, y en segundo lugar el acompañamiento de los programas alimentarios tanto nacionales como locales que respondan a requerimientos nutricionales básicos, englobadas en un conjunto que impacta directamente en las posibilidades de niños y niñas de desarrollarse de forma saludable.

La desigualdad agrava el hambre, la desnutrición y la obesidad, afectando más a las personas de menores ingresos, a las mujeres, a los indígenas, a los afro-descendientes y a las familias rurales de América Latina y el Caribe, según un nuevo informe de Naciones Unidas, de  2019, en El Salvador la hambruna aumentó considerablemente; ahora más personas pasan hambre que hace 10 años. Los datos indican que El Salvador pasó de un 10.7 a un 12.3%.  Sin encarar la desigualdad en la seguridad alimentaria y en la nutrición, no podremos cumplir la promesa y el compromiso de no dejar a nadie atrás. Es necesario entender por qué la desnutrición, la carencia de micronutrientes, el sobrepeso y la obesidad afectan en forma diferenciada a las personas de menores ingresos, a las mujeres, a los indígenas, a los afro-descendientes y a las familias rurales (Organización Panamericana de la Salud, 2018).

Es necesario hacer todos los esfuerzos que permitan avanzar hacia un nuevo paradigma en los modos de producción y consumo, que es clave en la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se recomienda fortalecer, construir e implementar políticas públicas multisectoriales contra la malnutrición, por exceso y por defecto, de manera que propicien la disminución sostenida de las prevalencias de malnutrición a través del abordaje de las causas determinantes del problema y en paralelo, el sistema de salud debe orientar sus acciones para hacer frente a la creciente carga de enfermedades no transmisibles y también disponer de sistemas de medición y evaluación que permitan monitorear la malnutrición, sus causas y efectos (Programa Mundial de Alimentos, PMA, 29 de Octubre 2019).

Unos sistemas alimentarios mejorados pueden proporcionar una mayor variedad de alimentos nutritivos a precios más asequibles, guiados por políticas nutricionales gubernamentales, con un esfuerzo conjunto, un trabajo coordinado y articulado con modelos de atención construidos participativamente y estrategias de intervención consensuadas a nivel local y comunitario, que incluyan el apoyo a los actores del sector público, privado y la sociedad civil. El uso de un enfoque multisectorial, que estimule la demanda de servicios de salud y nutrición entre las personas en situación de pobreza, aumentar la cobertura y calidad de estos servicios, mejorar el planeamiento presupuestario relacionado con la nutrición y dar seguimiento a los resultados como un esfuerzo de país.

Se requiere de una gobernanza de los sistemas alimentarios con la decisión política traducida en leyes, regulaciones, programas y presupuestos, fruto de una sociedad civil organizada, educada y consiente que presione por esas políticas, por un derecho fundamental al que todos y todas tenemos derecho.

 La desnutrición es multicausal, por tanto para enfrentar este problema se requieren acciones de corto, mediano y largo plazo desde todos los sectores (Economía, Finanzas, Educación, Salud, Agricultura, Privado, Sociedad Civil, Academia, entre otros) y que actúen desde los diferentes niveles de causalidad, es decir las causas básicas o estructurales, las subyacentes y las inmediatas. (Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana., miércoles, 10 de agosto de 2011).      

Bibliografía

Jiménez-Benítez, A. Rodríguez-Martín, R. Jiménez-Rodríguez; Red de Malnutrición en Iberoamérica del Programa de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo. (Madrid 2010). Análisis de determinantes sociales de la desnutrición en Latinoamérica. Nutrición Hospitalaria, vol.25 supl.3.

https://iris.paho.org/handle/10665.2/49616. (s.f.).

JULIO A. BERDEGUÉ, R. r. (10 de Noviembre de 2018). https://www.desdeabajo.info/sociedad/item/35497-si-podemos-erradicar-la-malnutricion.html.

Organización Mundial de la Salud, OMS. (Julio de 2016). https://www.who.int/features/qa/malnutrition/es/. Obtenido de https://www.who.int/features/qa/malnutrition/es/: https://www.who.int/features/qa/malnutrition/es/

Organización Panamericana de la Salud. (2018). Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional. Santiago de Chile: Repositorio Institucional para Intercambio de Información, iris de OPS.

Programa Mundial de Alimentos, PMA. (29 de Octubre 2019). El Hambre y la obesidad le cuestan caro a El Salvador. Noticias ONU, https://news.un.org/es/story/2019/10/1464571.

Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana. (10 de Agosto de miércoles, 10 de agosto de 2011). La desnutrición en Guatemala: Un problema con solución. Obtenido de https://www.sica.int/consulta/Noticia.aspx?Idn=62122&idm=1: https://www.sica.int/consulta/Noticia.aspx?Idn=62122&idm=1

 

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