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El acceso limitado y desigual a los servicios de salud en la población rural de la Isla Espíritu Santo, departamento de Usulután, El Salvador.

05/06/2026
 
Katherine Michelle Figueroa Mendoza
Estudiante de primer año MDT

La Isla Espíritu Santo, también conocida como El Jobal, ubicada en la bahía de Jiquilisco, departamento de Usulután, es un territorio rural (BCR, 2024) localizado aproximadamente a 5 km de distancia de Puerto El Triunfo. Debido a sus características geográficas, el acceso a este territorio se realiza únicamente por vía marítima tomando alrededor de 20 minutos en lancha, situación que influye de manera directa en las dinámicas y el acceso a servicios básicos para la población de la isla.

En la isla habitan aproximadamente 353 familias[1], para quienes la principal fuente de ingresos proviene del cultivo y el procesamiento de cocos. En la isla se cosecha alrededor de 8,000 cocos diarios (Lovo, 2023), actividad por la cual la isla también es reconocida como la “Isla de cocos”. Asimismo, dentro de la comunidad funciona una cooperativa que se dedica a la elaboración de aceite y conservas derivadas de este fruto, siendo una importante fuente de empleo e ingresos para las familias de la zona.

Sin embargo, a pesar de las actividades económicas que se desarrollan en la isla, la población enfrenta diversas limitaciones económicas y en el acceso a servicios básicos, especialmente en el ámbito de la salud. Las condiciones de aislamiento geográfico, las dificultades de conectividad y las limitaciones de infraestructura generan barreras para el acceso oportuno y equitativo a los servicios de salud, evidenciando desigualdades territoriales que afectan la calidad de vida y el bienestar de la población.

En este contexto, el presente análisis se centra en las condiciones actuales de acceso a los servicios de salud en la población de la Isla Espíritu Santo durante el periodo 2014-2026, tomando como referencia la implementación de esfuerzos institucionales como la incorporación de servicios de FOSALUD y la posterior apertura de una unidad de salud, así como las persistentes limitaciones que continúan afectando a la población en la actualidad.

La selección de esta problemática surge a partir de la oportunidad de conocer directamente las condiciones de vida de la población de la Isla Espíritu Santo. La observación del territorio permitió identificar diversas limitaciones relacionadas con las condiciones de vivienda, las dinámicas de movilidad, las dificultades de acceso y las condiciones climáticas que enfrenta la población. Asimismo, permitió reflexionar sobre cómo el aislamiento territorial influye no solo en el acceso a los servicios de salud, sino también a otros aspectos relacionados con la calidad de vida y el acceso a recursos básicos para las comunidades rurales.

El acceso a los servicios de salud es un elemento fundamental para garantizar el bienestar y calidad de vida de la población. Sin embargo, no todos los territorios cuentan con las mismas posibilidades de acceso a estos servicios, especialmente en las comunidades rurales que presentan condiciones de aislamiento geográfico y limitaciones de conectividad, las cuales se intensifican en un territorio insular.

Uno de los principales elementos que influyen en esta situación es el aislamiento geográfico del territorio. Como se mencionó, el acceso a la isla se realiza únicamente por vía marítima, en un viaje en lancha que dura alrededor de 20 minutos, y que depende de las condiciones de la marea. Lo anterior limita el ingreso y la salida del territorio a horarios específicos. Esta situación representa una dificultad importante, especialmente en casos de emergencia médica, donde la atención inmediata puede verse condicionada por las limitaciones de transporte y conectividad territorial.

Históricamente, la población de la Isla Espíritu Santo ha enfrentado dificultades para acceder a los servicios de salud. De acuerdo con información periodística, antes de 2014 los habitantes debían trasladarse hacia la unidad de salud de Puerto El Triunfo para recibir atención médica, situación que implicaba mayores dificultades de movilidad y altos costos económicos. Incluso, en algunos casos de emergencia las personas podían llegar a gastar hasta $35 solo en transporte para recibir atención médica (La Prensa Gráfica, 2014).

Por otra parte, aunque se han desarrollado esfuerzos para mejorar la cobertura de salud en la isla, entre ellos la presencia de servicios de FOSALUD y la inauguración de una unidad de salud junto con la donación de una lancha ambulancia (La Prensa Gráfica, 2014), continúan existiendo limitaciones relacionadas con la infraestructura sanitaria, la disponibilidad de personal médico, la cobertura, los horarios de atención y la disponibilidad de servicios. Lo que evidencia que la problemática no se reduce a la existencia de infraestructura médica, sino también a factores institucionales y gubernamentales que afectan a la población.

Además, se debe considerar las dificultades económicas de muchas familias, quienes no siempre cuentan con los recursos suficientes para costear el transporte, los medicamentos o la atención especializada fuera de la isla. Según datos del Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) en los territorios rurales de Usulután el 51.6% de los hogares tienen ingresos menores a $180 y 38.7% tienen ingresos entre $181 y $400 (Iudop, 2026), lo que implica que la mayoría de los hogares se encuentran en condición de pobreza o vulnerabilidad económica. Lo anterior en muchos casos ocasiona retrasos en la búsqueda de atención médica o abandono de tratamientos debido a la imposibilidad de asumir los costos. Sumado a esto, la dependencia del transporte marítimo puede implicar gastos elevados en situaciones de emergencia o de tratamiento especializado, profundizando aún más las desigualdades en el acceso a la salud.

Otro elemento importante son los factores culturales y educativos que influyen en cómo la población enfrenta los problemas de salud. En algunos casos, las personas prefieren automedicarse o preparar remedios caseros antes que buscar atención médica, y solo la buscan cuando consideran grave la enfermedad. Estas prácticas también pueden estar relacionadas a las limitaciones económicas, falta de información o desconocimiento sobre los servicios y derechos en salud.

De igual manera, es importante considerar la brecha digital que existe en los territorios rurales. Pues, aunque actualmente se promueven alternativas como la telemedicina para mejorar la atención de salud, la población de la isla presenta limitaciones relacionadas con el acceso a internet, a una señal telefónica estable y a dispositivos digitales. Esto genera nuevas formas de exclusión que dificultan el acceso equitativo a soluciones tecnológicas implementadas dentro de los sistemas de salud.

Para concluir se puede afirmar que el acceso limitado y desigual a los servicios de salud en la Isla Espíritu Santo representa una problemática territorial compleja que afecta de manera directa a la población de esta comunidad ubicada en el departamento de Usulután. Aunque en los últimos años se han realizado distintos esfuerzos institucionales que buscan mejorar y ampliar la cobertura de salud, la problemática continúa evidenciando condiciones desiguales de acceso a los derechos básicos para las poblaciones que habitan territorios insulares, con limitaciones de conectividad y movilidad. 

La problemática no se reduce solo a la existencia de limitaciones en la infraestructura de servicios médicos, sino que muestra una serie de factores que se interrelacionan y condicionan las posibilidades de acceso oportuno e integral a la atención en salud. Desde este punto de vista, el problema permite cuestionar cómo determinados territorios enfrentan mayores dificultades para acceder a servicios públicos fundamentales.

Además, en el caso de la Isla Espíritu Santo se evidencia que las desigualdades territoriales no responden únicamente a las condiciones geográficas, sino también a las diversas dinámicas estructurales que se relacionan con la centralización de los servicios, las limitaciones de la inversión pública, las brechas tecnológicas y las condiciones socioeconómicas de la población. Esto implica reconocer que el acceso a la salud no solo depende de la existencia de infraestructura sanitaria, sino también de los recursos de movilidad de las personas, la conectividad que estas tengan, la capacidad económica para poder cubrir los gastos que estos conlleven y el apoyo gubernamental con que cuenta la población para hacer uso efectivo de este derecho.

La problemática afecta principalmente a las familias que enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad económica[2]. De igual manera, las limitaciones territoriales pueden generar mayores impactos en poblaciones con necesidades específicas de atención, como los adultos mayores, niños, mujeres embarazadas o personas con enfermedades crónicas, quienes necesitan un acceso ágil y constante.

Desde una perspectiva temporal, la problemática presenta elementos históricos y estructurales, debido a que las dificultades de acceso a servicios de salud han persistido incluso frente a la implementación de iniciativas gubernamentales desarrolladas durante los últimos años, como la presencia de FOSALUD y la habilitación de infraestructura sanitaria en la isla.

Sin embargo, las condiciones de la isla hacen reflexionar hasta qué punto las respuestas gubernamentales han logrado atender eficaz e integralmente las particularidades territoriales que caracterizan a las comunidades rurales e insulares.

En este sentido, la problemática evidencia como el territorio continúa siendo un elemento determinante en la configuración de oportunidades y de las condiciones diferenciadas en el acceso a derechos básicos. Más allá de una problemática sanitaria, el caso de la Isla Espíritu Santo ejemplifica los desafíos que enfrenta el desarrollo territorial para reducir las desigualdades y garantizar condiciones más equitativas para poblaciones históricamente condicionadas por barreras territoriales, económicas y tecnológicas.

 

Referencias bibliográficas

BCR (2024). Grado de urbanización según censo 2024. https://poblacion.bcr.gob.sv/pages/teg- grado-de-urbanizaci%C3%B3n

CNR (2026). Clave catastral. https://www.e.cnr.gob.sv/ClaveCatastral/ (ver anexo 2)

IUDOP (2026). Base de datos nacionales. [Documento interno]

La Prensa Gráfica. Abren unidad de salud en  la isla Espíritu Santo (2014, julio 12). 

La Prensa Gráfica.

https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Abren-unidad-de-salud-en-la-isla-Espiritu- Santo-20140712-0087.html

Lovo, M. (2023, agosto 13). El Espíritu Santo, la isla de los cocos en la bahía de Jiquilisco. La Prensa Gráfica. https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/El-Espiritu-Santo-la-isla-de-los- cocos-en-la-bahia-de-Jiquilisco-20230811-0082.html

 

[1] Información estimada a partir de datos públicos del Catastro actualizado hasta mayo del 2026

[2] 51.6% de los hogares tienen ingresos menores a $180 dólares y 38.7% tienen ingresos entre $181 y $400 dólares (Iudop, 2026).

 

Universidad Centroamericana José Simeón Cañas
Maestría en Desarrollo Territorial
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