La experiencia territorial que aquí se presenta, corresponde a la rehabilitación del sistema comunitario de abastecimiento de agua potable que beneficia a aproximadamente 18 comunidades del cantón El Platanar, distrito de Moncagua, departamento de San Miguel. Este cantón cuenta con una población estimada de 6,774 habitantes (Alcaldía de Moncagua, 2019), y en los últimos años ha experimentado un proceso de crecimiento y fortalecimiento urbano, pasando de ser un asentamiento rural a un área con diversos servicios; entre ellos una unidad de salud, un centro educativo, iglesias, farmacias, laboratorio clínico, ferreterías, comedores y otros establecimientos comerciales. Asimismo, la fábrica Agave, con más de 60 años de funcionamiento, continúa siendo una fuente importante de empleo para la población local (Ávila I., 2025). También posee recursos ambientales relevantes, incluyendo áreas verdes y nacimientos de agua que constituyen elementos fundamentales para el abastecimiento hídrico y el equilibrio ambiental en la zona.
En el año 2023, algunos actores locales como la Iglesia Sendero de Dios, la Asociación de Desarrollo Comunal (ADESCO), la Junta de Agua local, y otras organizaciones locales como representantes del centro escolar local, gerente de la cooperativa Agave, identificaron el deterioro del sistema de distribución y almacenamiento de agua potable como una problemática prioritaria del territorio. El sistema, compuesto por una red de tuberías de distribución, equipo de bombeo y tres tanques con más de 30 años de funcionamiento, no había recibido el mantenimiento adecuado, situación asociada tanto al desgaste de la infraestructura como a gestiones administrativas previas deficientes. Este momento marca un punto de inflexión en la historia reciente del territorio, al promover nuevas dinámicas de organización y gestión comunitaria para enfrentar una problemática acumulada durante varios años (Gómez, 2025).
A partir de esto, los actores comunitarios impulsaron un proyecto orientado a la reparación del sistema, iniciando con la restauración de tuberías y de uno de los tres tanques que presentaba mayores daños. Para la ejecución de este, se gestionó apoyo técnico y financiero con la organización ENLACE, así como acompañamiento de actores locales vinculados al territorio. Esto provocó que el sistema de agua continuara deteriorándose, generando afectaciones progresivas en la calidad y continuidad del servicio
Es importante mencionar que esta experiencia se configura a partir de la interacción entre normas formales e informales que orientan la organización comunitaria, la convivencia local y la gestión del sistema de abastecimiento de agua potable.
En una primera etapa del proyecto, la ADESCO, junto con la Junta de Agua y líderes comunitarios, participó en la identificación de la problemática y en las gestiones iniciales. Sin embargo, durante el desarrollo del proceso, la participación de la ADESCO dejó de mantenerse de forma activa, generando una reconfiguración en las dinámicas organizativas del territorio y trasladando mayores responsabilidades a otros actores comunitarios.
En la actualidad, la asociación comunitaria que preside la Junta de Agua cuenta con personería jurídica y opera como una entidad formalmente reconocida dentro del marco institucional vigente. Ella es la responsable de gestionar la administración del sistema de agua, organizando la cooperación y el mantenimiento del servicio. Su funcionamiento se enmarca en el artículo 41 de la Ley General de Recursos Hídricos, la cual exige que esté inscrita en la Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA) como condición para operar legalmente. Esto evidencia un modelo de gobernanza híbrida, donde se fusionan formas de gobernanza local basadas en la autogestión comunitaria, pero también reconocimiento jurídico en la gestión territorial del recurso hídrico.
Históricamente, la comunidad también mantuvo procesos de coordinación con la alcaldía municipal para la atención de necesidades locales; no obstante, al momento de iniciar el proyecto en el año 2023, no se logró consolidar un acompañamiento institucional sostenido, debido a que la municipalidad carecía de los fondos necesarios al no disponer en su presupuesto de recursos provenientes del FODES. Ante este escenario, los actores comunitarios fortalecieron mecanismos propios de organización y gestión, asumiendo un rol más activo en la planificación y ejecución de acciones orientadas a la solución del problema identificado.
Es importante mencionar que esta experiencia se ha llevado adelante mediante acuerdos entre directivos comunitarios, miembros de la Iglesia Sendero de Dios y representantes de la organización ENLACE. En estos espacios se definieron responsabilidades y formas de colaboración; acordando, por ejemplo, la participación comunitaria mediante mano de obra local; la iglesia Sendero de Dios cumple un papel organizador dentro del sistema normativo, articulando esfuerzos con la Asociación de Unidad de Iglesias de El Platanar, para la recaudación de fondos y el apoyo a iniciativas comunitarias, lo que refuerza dinámicas de cooperación y corresponsabilidad social; mientras que ENLACE brindaría apoyo con materiales y asistencia técnica. Aunque dichos acuerdos no se encuentran formalizados en documentos oficiales, fueron registrados mediante actas y han orientado el desarrollo del proyecto.
Asimismo, la comunidad cuenta con normas informales orientadas a la convivencia y al cuidado del entorno, entre ellas disposiciones relacionadas con la limpieza de espacios comunes, el control del ruido y la protección de áreas ambientales. Estas prácticas reflejan mecanismos de autorregulación comunitaria que buscan preservar el bienestar colectivo y los recursos naturales del territorio, especialmente aquellos vinculados a fuentes de agua. En este sentido, la comunicación comunitaria también forma parte de este sistema normativo, ya que la población utiliza plataformas digitales, especialmente páginas en redes sociales, para informar sobre avances del proyecto y situaciones relevantes del territorio, fortaleciendo la transparencia y participación comunitaria (J, Díaz, comunicación personal, 24 de febrero de 2026).
El proceso de implementación ha avanzado de manera gradual, enfrentando distintos retos organizativos e institucionales que han prolongado los tiempos de ejecución. No obstante, en febrero de 2026 se logró finalizar la primera etapa del proyecto con la reparación del tanque priorizado, representando un avance significativo dentro del proceso histórico de fortalecimiento del sistema de agua comunitario, que atiende aproximadamente a 1,368 personas, quienes realizan un aporte mensual fijo de $6.00, debido a la ausencia de medidores individuales; estos ingresos son destinados al funcionamiento y mantenimiento del sistema. La gestión administrativa es coordinada por la Asociación Rural para la Defensa, Desarrollo, Distribución y Administración de agua potable del Cantón El Platanar (ARARCEP), la cual ha promovido acciones orientadas a la recuperación progresiva del sistema hídrico mediante la articulación de actores locales (Díaz, 2023).
Adicionalmente, se identifican dinámicas de colaboración entre distintos liderazgos comunitarios y sectores religiosos, incluyendo la participación de actores del ámbito católico en iniciativas orientadas al bienestar colectivo. A nivel institucional y de cooperación externa, el territorio cuenta con el apoyo del Grupo Visión Social El Platanar Houston Texas, integrado por miembros de la diáspora salvadoreña en Estados Unidos, quienes junto con la organización ENLACE han contribuido a la movilización de recursos internacionales para el impulso de iniciativas locales.
El análisis de esta experiencia en el cantón El Platanar permite comprender que la problemática relacionada con el abastecimiento de agua potable no se debe únicamente a un deterioro físico de la infraestructura, sino a la interacción de distintos factores históricos, organizativos, institucionales y sociales que han formado la dinámica territorial actual.
Desde el punto de vista histórico, el sistema de agua ha representado durante más de tres décadas un elemento importante para la vida comunitaria; sin embargo, la falta de mantenimiento y las limitaciones en procesos de gestión administrativa contribuyeron al deterioro progresivo del servicio. Esta situación evidencia cómo los problemas territoriales se construyen de manera acumulativa a lo largo del tiempo y no como eventos aislados.
A nivel normativo e institucional, la disminución del acompañamiento de actores formales, como la alcaldía municipal, y la desvinculación de algunas estructuras organizativas locales durante el proceso, generaron una reconfiguración de la gobernanza territorial. Ante estas condiciones, la comunidad fortaleció mecanismos de autogestión mediante la Junta de Agua, Iglesia Sendero de Dios y otros liderazgos locales, asumiendo un rol protagónico en la identificación del problema y la implementación de soluciones.
Asimismo, el territorio muestra un importante capital social sustentado en redes comunitarias, religiosas y organizativas que han facilitado la movilización de recursos humanos y económicos. La articulación entre iglesias, liderazgos comunitarios, organizaciones locales, cooperación internacional y miembros de la diáspora ha permitido ampliar las capacidades de gestión territorial, demostrando que las soluciones surgen a partir de la cooperación entre varios actores.
En este sentido, el territorio puede comprenderse como un sistema complejo en el que interactúan recursos materiales, relaciones sociales, normas comunitarias e instituciones formales e informales. La experiencia de reparación del sistema de agua refleja cómo la solución a una problemática local va más allá del ámbito técnico y se relaciona con procesos de organización social, construcción de confianza y participación colectiva, elementos fundamentales para el desarrollo territorial sostenible.
Referencias
Alcaldía de Moncagua. (22 de mayo de 2019). Gobierno Municipal de Moncagua. http://alcaldiamunicipaldemoncagua.com/?p=1
Ávila, I. (08 de 09 de 2025). El cantón El Platanar resurge del estigma de las pandillas. diarioelsalvador.com: https://diarioelsalvador.com/el-canton-el-platanar-resurge-del-estigma-de-las-pandillas/692766/
Gómez, G. (2025). Perfil de iniciativa de reparación estructural del tanque en col. San Carlos, cantón el platanar. Distrito de Moncagua. Municipio de san miguel centro. Departamento de San Miguel. El Salvador. San Salvador. [Documento]
*El trabajo fue presentado por ambos estudiantes en el marco de la asignatura Enfoque Sistémico Territorial.